Magere Brug
Magere Brug

¿Qué profundidad tienen los canales de Ámsterdam?

La respuesta breve

Los canales de Ámsterdam tienen de media entre dos y cuatro metros de profundidad, según el Museo de los Canales. En el fondo hay lodo y basura, entre ellas las 12.000 a 15.000 bicicletas que Waternet dice que saca cada año. El agua está mucho más limpia que antes, pero los canales no son aguas de baño oficiales, y el hielo lo bastante grueso para patinar se ha vuelto raro.

De dos a cuatro metros, según el lugar

No hay una única profundidad. El Museo de los Canales da una media de entre dos y cuatro metros, que varía de un lugar a otro, con algunos puntos un poco más hondos allí donde el fondo se draga más a menudo.

Si se deja a su suerte, un canal pierde profundidad. El lodo, los restos de plantas y la basura se posan en el fondo, así que los canales hay que dragarlos con regularidad para que conserven su profundidad. La junta de aguas de la región dice que sus vías de agua se miden, y que se dragan cuando ya no son lo bastante profundas, lo que toca cada siete a quince años, más o menos.

Lo que hay en el fondo

Bicicletas, para empezar. Waternet, que mantiene limpios los canales, dice que cada año saca del fondo entre 12.000 y 15.000, junto con más de 700 barcas, carritos de la compra y neumáticos de coche. En un texto escrito en 2024 daba como botín de un año 12.000 bicicletas, entre 40.000 y 60.000 kilos de plástico y 7000 animales muertos, la mayoría patos.

La pesca se hace a diario, con una pinza mecánica. Waternet señala que un neumático de coche atrapado contra la compuerta de una esclusa puede impedir que la compuerta se cierre cuando el agua está alta.

Cómo se renueva el agua

En el Siglo de Oro neerlandés el trabajo lo hacía la marea: el agua de los canales se renovaba dos veces al día, al bajar la marea y al subir. Al crecer la ciudad, el Amstel y los canales se contaminaron mucho, y en 1673 se construyeron las Amstelsluizen de orilla a orilla del río para renovar mejor su agua. El proyecto fue de Johannes Hudde, un matemático que más tarde fue alcalde.

En 1872 unas esclusas nuevas cerraron el IJ al mar, y la marea desapareció. Desde 1879 la renovación corrió a cargo de una estación de bombeo de vapor en Zeeburg. Hasta 2010 todavía se bombeaba agua del IJmeer por los canales unas cuantas veces por semana. Ya no hace falta, porque los residuos que antes iban a los canales ahora van al alcantarillado: el centro de la ciudad se conectó en 1935, el cinturón de canales a partir de 1973 y las casas flotantes a partir de 2010. Hoy el agua de los canales solo se renueva en casos especiales, por ejemplo después de lluvias muy fuertes, cuando las alcantarillas pueden desbordarse hacia ellos.

Nadar y patinar

Waternet dice que el agua de los canales está más limpia que nunca, y de vez en cuando alguien se zambulle para refrescarse. Pero los canales y el Amstel no son aguas de baño oficiales. Los peligros que menciona son los barcos, porque a un nadador cuesta verlo, y las cosas que hay bajo la superficie sin que se vean, entre ellas restos de bicicletas. Aconseja no saltar desde los puentes y no meterse en el agua durante tres días después de un chaparrón fuerte. Una vez al año hay una carrera organizada, la Amsterdam City Swim. En la primera, en 2012, participaron miles de personas.

El hielo es más raro. Cuando empieza a formarse, Waternet cierra esclusas para aquietar el agua, y se prohíbe el paso de barcos por algunos canales, entre ellos el Keizersgracht, para que la gente pueda patinar allí. En el Keizersgracht solo se celebra una carrera de velocidad cuando el hielo tiene 15 centímetros de grosor. Eso ocurrió en 1991, 1996, 1997 y 2012. Cuando los estadísticos de la ciudad escribieron sobre ello en enero de 2025, la última vez que los amsterdameses habían patinado en los canales era 2021.

Dónde mirar

Desde el Magere Brug, camina río arriba junto al Amstel, alejándote del centro. Justo después del Prinsengracht, cerca del Teatro Carré, una hilera de islotes de esclusa con pequeñas construcciones encima cruza el río. Son las Amstelsluizen de 1673. Las compuertas suelen estar abiertas.

Busca después la Montelbaanstoren, en el Oudeschans. De 1878 a 2006 la torre alojó el Stadswaterkantoor, la oficina del agua de la ciudad, y desde aquí trabajaba el departamento que gestionaba el agua de la ciudad.

Dónde verlo

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Fuentes